lunes, 23 de julio de 2012

¡El Ingeniero del Futuro!



  Como todo avanza día a día, los futuros ingenieros de nuestra entidad y de todo el mundo requerirá de nuevas capacidades y destrezas en la adquisición de nuevos conocimientos, tanto técnicos y científicos como de gestión, creatividad y originalidad en el abordaje de los problemas del país, y excelencia en los métodos de implementación. Sin embargo, los aspectos técnicos son los más fáciles de evaluar y certificar, y habrá más atención a ellos en la comparación entre profesionales de distintas escuelas y naciones. Las universidades y sus grupos de egresados deberán participar de manera necesaria e importante en la definición de estas tareas por la necesidad de entrenamiento de los nuevos profesionales.


   Siempre se ha dicho y escuchado que los niños de hoy son el futuro del mañana, siendo esto totalmente cierto, debido a que ellos estudiarán ya de manera muy avanzada las tecnologías que día a día surgen de manera repentina. Pero todo debe ser tratado mediante análisis e informaciones ya establecidas y estudiadas, y es por esto que las personas que egresadas de diversos conocimientos deberán orientar a muchos.

   La Ingeniería de Sistemas abarca muchos aspectos desde matemáticos a administrativos, y es por esto que en la actualidad y en el futuro siempre será de mucha importancia, debido a los amplios conocimientos, con que cuenta un Ingeniero de Sistemas, que siempre serán base para la solución de problemas.

domingo, 22 de julio de 2012

HISTORIA DE LA INGENIERÍA DE SISTEMAS


 La primera referencia que describe ampliamente el procedimiento de la Ingeniería de Sistemas fue publicada en 1950 por Melvin J. Kelly, entonces director de los laboratorios de la Bell Telephone, subsidiaria de investigación y desarrollo de la AT&T. Esta compañía jugó un papel importante en el nacimiento de la Ingeniería de Sistemas por tres razones: la acuciante complejidad que planteaba el desarrollo de redes telefónicas, su tradición de investigación relativamente liberal y su salud financiera. Así, en 1943 se fusionaban los departamentos de Ingeniería de Conmutación e Ingeniería de Transmisión bajo la denominación de Ingeniería de Sistemas. A juicio de Arthur D. Hall, "la función de Ingeniería de Sistemas se había practicado durante muchos años, pero su reconocimiento como entidad organizativa generó mayor interés y recursos en la organización". En 1950 se creaba un primer curso de postgrado sobre el tema en el M.I.T. y sería el propio Hall el primer autor de un tratado completo sobre el tema.

  Y fue así como esta área comenzó a desarrollarse en la segunda parte del siglo XX con el rápido avance de la ciencia de sistemas. Las empresas empezaron a tener una creciente aceptación de que la ingeniería de sistemas podía ayudar en el comportamiento impredecible de componentes y la aparición de características imprevistas de los sistemas (propiedades emergentes).

  Las decisiones tomadas al principio de la creación de un sistema, podrían afectar enormemente la vida de esta misma debido a no tomar previsiones de las consecuencias que podrían derivarse. Por estas razones se llevo mucho mas a cabo la apertura de la carrera universitaria Ingeniería de Sistemas, teniendo egresados de esta con la capacidad de explorar estas cuestiones y tomar decisiones críticas, siempre tomando en cuenta de que no hay métodos que garanticen que las decisiones tomadas hoy serán válidas cuando el sistema entre en servicio años o décadas después de ser concebido, pero hay metodologías que ayudan al proceso de toma de decisiones y hacen que los sistemas sean mas rentables y duraderos.