La ingeniería
de sistemas es una carrera universitaria que se encarga del diseño,
la programación, la implantación y el mantenimiento de sistemas. A
diferencia de otras ramas de la ingeniería, esta disciplina no se ocupa de
productos tangibles (los ingenieros civiles, por ejemplo, construyen edificios),
sino de productos lógicos.
Por lo tanto, la
ingeniería de sistemas implica el uso de nociones matemáticas que
permitan concretar la aplicación tecnológica de las teorías de los
sistemas. Se trata de una ciencia interdisciplinaria, que requiere de diversos
conocimientos para plasmar sus diseños en la vida práctica.
La ingeniería de
sistemas permite transformar una necesidad operativa en una descripción de
los parámetros del rendimiento de un sistema, con su correspondiente
configuración. Por otra parte, posibilita la integración de los parámetros
técnicos relacionados de modo tal que las interfaces de programa y
funcionales sean compatibles y se garantice el funcionamiento del sistema
total.
Al realizar su
trabajo, el especialista en esta materia debe asegurar que el sistema cumpla
con los principios de fiabilidad,
mantenibilidad, seguridad y eficiencia, entre otros.
El ingeniero de
sistemas se encarga de las diferentes etapas de un proyecto vinculado
a los sistemas. De esta forma, analiza el rendimiento económico, la efectividad
de los recursos humanos y el uso tecnológico vinculado a sus creaciones.
En concreto, el
ingeniero de sistemas puede dedicarse al desarrollo e implementación de redes
complejas, a la programación de aplicaciones informáticas y al manejo
de base de datos, por ejemplo.
Los profesionales
en ingeniería de sistemas son muy requeridos en la actualidad ante el avance de
la tecnología y la necesidad de informatización que tienen
las empresas.

